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deportes · Córdoba

¿Cómo ganar el Mundial de las Inversiones?: este es el plan táctico para armar tu «equipo ideal»

Por Punto a Punto ·

¿Cómo ganar el Mundial de las Inversiones?: este es el plan táctico para armar tu «equipo ideal»

Mientras millones de fanáticos siguen el Mundial de fútbol 2026, el asesor financiero Matías Daghero propone trasladar algunas de las principales lecciones del deporte más popular del planeta al manejo del dinero. La idea es simple: así como ningún equipo gana una copa con una sola estrella, ninguna cartera de inversión debería depender de un […]

Mientras millones de fanáticos siguen el Mundial de fútbol 2026, el asesor financiero Matías Daghero propone trasladar algunas de las principales lecciones del deporte más popular del planeta al manejo del dinero. La idea es simple: así como ningún equipo gana una copa con una sola estrella, ninguna cartera de inversión debería depender de un único activo. En un contexto económico donde muchos ahorristas buscan la fórmula mágica para obtener grandes rendimientos, Daghero advierte sobre los riesgos de apostar todo a una acción, una criptomoneda o al dólar. En cambio, sostiene que el éxito financiero se construye con una combinación equilibrada de instrumentos que cumplan funciones diferentes, desde proteger el capital hasta generar crecimiento en el largo plazo. Para explicarlo, el especialista arma un «equipo ideal» de inversiones, donde cada activo ocupa una posición dentro de la cancha y aporta características específicas para enfrentar los desafíos del mercado. «Muchos buscan la acción que va a subir 300%, el dólar que no puede bajar o la criptomoneda que va a explotar. Cuando eso no funciona, pasan al siguiente activo. Sin equipo, sin estrategia y sin estructura«, explica Daghero. Su propuesta es pensar las inversiones como un equipo de fútbol donde cada instrumento cumple una función específica. El arquero: proteger el patrimonio En el esquema planteado por el especialista, el dólar ocupa el lugar del arquero. Ya sea mediante dólar MEP o billete físico, cumple la función de resguardar valor frente a crisis económicas, devaluaciones o episodios de volatilidad. «Es el jugador que te salva en los peores momentos», señala. Sin embargo, advierte que muchos argentinos cometen el error de construir un equipo con «11 arqueros», es decir, mantener todos sus ahorros dolarizados sin generar rendimientos adicionales. «Ahorrar solamente en dólares protege, pero no hace crecer el patrimonio», resume. La defensa: refugio y estabilidad La línea defensiva está integrada por activos conservadores que aportan estabilidad. Entre ellos aparecen los inmuebles y el oro, instrumentos históricamente utilizados como reserva de valor. Aunque ofrecen protección, Daghero destaca que presentan limitaciones cuando se busca liquidez o rendimientos elevados. A estos se suman herramientas financieras más dinámicas, como los fondos comunes de inversión Money Market y las Obligaciones Negociables (ON) emitidas por empresas sólidas, que permiten generar renta en dólares. «En Argentina, tener una parte del patrimonio dolarizada y generando flujo de ingresos es fundamental para mantener una defensa ordenada», sostiene. El mediocampo: equilibrio entre ataque y defensa En la zona media de la cancha aparecen instrumentos con capacidad tanto de proteger como de generar ganancias. Las opciones financieras ocupan el rol de volante central por su versatilidad para cubrir riesgos y aprovechar oportunidades de mercado. También integran esta línea los bonos soberanos hard dollar y los bonos ajustados por inflación (CER), dos herramientas que permiten responder a escenarios económicos muy diferentes. Mientras los primeros ofrecen potencial de recuperación vinculado al riesgo país y la deuda argentina, los segundos funcionan como cobertura frente a la persistente inflación local. Los delanteros: crecimiento y generación de riqueza Para Daghero, los verdaderos goleadores de una cartera son los activos de renta variable. El «número diez» del equipo es el SPY, el fondo que replica el desempeño de las 500 empresas más importantes de Estados Unidos. Según explica, este índice ha generado históricamente rendimientos promedio cercanos al 9% anual en dólares durante el último siglo, convirtiéndose en uno de los vehículos de inversión más utilizados para construir patrimonio a largo plazo. Junto a él aparecen las acciones argentinas y los CEDEARs, que permiten invertir en compañías internacionales desde el mercado local. «Son los jugadores con mayor potencial de crecimiento, pero también los más riesgosos. No deberían ser lo único que tiene una cartera, aunque tampoco conviene prescindir de ellos si se busca obtener rendimientos superiores«, afirma. Los suplentes y los que quedaron fuera de la convocatoria En la visión del asesor financiero, algunos instrumentos han perdido protagonismo. Entre ellos menciona al plazo fijo tradicional, que considera poco competitivo frente a otras alternativas disponibles para inversiones de corto plazo en pesos. En el banco de suplentes ubica a la caución bursátil y a las criptomonedas. Si bien reconoce que pueden ofrecer oportunidades puntuales, advierte que presentan limitaciones para ocupar un lugar central dentro de una estrategia patrimonial de largo plazo. El error de enamorarse de los delanteros Daghero identifica una falla recurrente entre los pequeños inversores: construir carteras excesivamente concentradas en activos de alto riesgo. «Se enamoran de los delanteros y ponen todo en una sola apuesta. Cuando llega el contragolpe, no tienen defensa que aguante», señala. Por eso insiste en la importancia de diversificar y asignar a cada activo un peso acorde al perfil de riesgo, los objetivos financieros y el horizonte temporal de cada persona. La lección de Scaloni para los inversores La analogía futbolera se extiende más allá de la composición de la cartera. Daghero recuerda la eliminación de Argentina frente a Brasil en la Copa América 2019, cuando muchos cuestionaban la continuidad de Lionel Scaloni. «Si hubiéramos cambiado al técnico en ese momento, probablemente no habríamos ganado el Mundial de Qatar, las dos Copas América y la Finalissima», reflexiona. Para el especialista, algo similar ocurre en los mercados financieros. Muchos inversores afirman tener objetivos de largo plazo, pero abandonan su estrategia ante las primeras caídas. «Venden cuando los precios bajan, consolidan pérdidas y luego observan cómo los mercados se recuperan sin ellos», explica. La enseñanza, concluye, coincide con una de las frases más conocidas del inversor estadounidense Warren Buffett: «El mercado de capitales es un mecanismo diseñado para transferir dinero de las personas impacientes a las personas pacientes». En definitiva, más que encontrar una figura salvadora, ganar el «Mundial» de las inversiones requiere construir un equipo equilibrado, respetar una estrategia y sostenerla en el tiempo. Porque, como en el fútbol, los campeonatos rara vez se ganan con una sola estrella.

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