Los Mahiques, arquitectos y ocupantes del Poder Judicial en la era Milei
Por El DiarioAR ·
El ministro diseña las reglas del juego que el Presidente avala, como la reciente reforma en la designación de candidatos para la Corte. El padre renovó hace semanas su cargo como camarista federal hasta los 80 años. Un hermano fue nombrado como su propio jefe de asesores y otro heredó su silla en un cargo porteño. El 5 de marzo de 2026, cuando Javier Milei le tomó juramento a Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia, en la primera fila del acto estaba Carlos “Coco” Mahiques , su padre y juez de la Cámara Federal de Casación Penal; a su lado, Esteban Mahiques , su hermano, entonces funcionario de la Cancillería. Y también Ignacio Mahiques , otro hermano, juez de Cámara en la Ciudad. No era solo una ceremonia familiar: era la presentación pública de una red de poder que, en los meses siguientes, iría ampliándose movimiento a movimiento. El ministro este martes aceleró con la eliminación de las impugnaciones públicas para los futuros candidatos a la Corte Suprema. Y días atrás aceleró fuerte para completar vacantes históricas en la Justicia federal a su interés. La semana pasada confirmó a Emilio Rosatti , hijo de Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema, y puso en pausa el nombramiento en un tribunal de La Plata de Verónica Michelli, rechazada por los Milei por su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon. El padre Mahiques consiguió que el Senado apruebe su prórroga como camarista federal, luego de que su pliego fuera enviado con el guiño
Los Mahiques, arquitectos y ocupantes del Poder Judicial en la era Milei 0 El 5 de marzo de 2026, cuando Javier Milei le tomó juramento a Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia, en la primera fila del acto estaba Carlos “Coco” Mahiques, su padre y juez de la Cámara Federal de Casación Penal; a su lado, Esteban Mahiques, su hermano, entonces funcionario de la Cancillería. Y también Ignacio Mahiques, otro hermano, juez de Cámara en la Ciudad. No era solo una ceremonia familiar: era la presentación pública de una red de poder que, en los meses siguientes, iría ampliándose movimiento a movimiento. El ministro este martes aceleró con la eliminación de las impugnaciones públicas para los futuros candidatos a la Corte Suprema. Y días atrás aceleró fuerte para completar vacantes históricas en la Justicia federal a su interés. La semana pasada confirmó a Emilio Rosatti, hijo de Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema, y puso en pausa el nombramiento en un tribunal de La Plata de Verónica Michelli, rechazada por los Milei por su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon. El padre Mahiques consiguió que el Senado apruebe su prórroga como camarista federal, luego de que su pliego fuera enviado con el guiño de su hijo. Esteban Mahiques fue designado jefe de Gabinete de Asesores del propio Ministerio de Justicia, con acceso directo al despacho de Juan Bautista. E Ignacio, el menor del clan, heredó la rectoría del Instituto Universitario de Seguridad de la Ciudad que el ministro dejó vacante al asumir: Jorge Macri se la entregó sin concurso. Quién es quién Juan Bautista Mahiques tiene 45 años y una carrera que recorrió, casi sin pausas, los principales engranajes del sistema judicial argentino. Egresado de la UBA con maestría en Italia, se consolidó durante el gobierno de Mauricio Macri como subsecretario y representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, el organismo que selecciona y remueve jueces. Desde esa posición impulsó traslados de jueces sin concurso —incluyendo el de su propio padre— y participó en la estrategia para destituir al juez Eduardo Freiler en la Cámara Federal. En 2019 asumió como Fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires. En 2022 participó del viaje a Lago Escondido rentado por el Grupo Clarín. Cuando se filtraron los chats de Telegram, apareció una conversación atribuida a él en la que sugería “conseguir alguna facturita” para justificar los gastos del viaje ante la opinión pública. Como ministro, su agenda tiene dos velocidades. La oficial: cubrir más de 350 vacantes judiciales, designar dos miembros para la Corte Suprema y elegir al Procurador General y al Defensor General. La polémica: ser el pararrayos de los escándalos oficialistas en Comodoro Py. Esta semana viajó a París junto al juez federal Ariel Lijo —quien tiene en su juzgado la causa contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni— para presentarse ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Carlos “Coco” Mahiques, el padre, recorrió varios escalones de la justicia. Trabajó en Mercedes y en la Ciudad hasta dar el salto al Poder Judicial bonaerense en 2000, con el respaldo del entonces ministro provincial Jorge Casanovas durante la gestión de Carlos Ruckauf. En 2015 dejó la toga para ser ministro de Justicia de María Eugenia Vidal. Dos años después volvió a los tribunales pero en un cargo superior: juez de la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal penal del país. Ese traslado fue impulsado por su hijo desde el Consejo de la Magistratura y se concretó sin concurso previo. En noviembre cumplirá 75 años —el límite constitucional para los jueces federales— pero el Senado ya aprobó su renovación por cinco años más, con 58 votos a favor y 11 en contra del bloque peronista. El decreto 367/2026 extendió su mandato hasta 2031. El pliego lo envió Milei; los votos los negoció el ministerio de su hijo. Esteban Mahiques (43) llegó al organigrama judicial de la mano de su hermano. El 16 de abril, el Decreto 251/2026 —firmado por Juan Bautista— lo designó jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Justicia, cargo que ejerce ad honorem. Venía de la Cancillería y había renunciado poco antes al Tribunal de Disciplina de la AFA ante cuestionamientos por incompatibilidades. El cargo no tiene remuneración, pero sí lugar en la mesa chica del ministerio que hoy maneja los nombramientos judiciales más importantes del país. Ignacio Mahiques (40) es juez de Cámara en el fuero penal porteño y el más conocido en los tribunales por su rol como fiscal ad hoc en causas contra Cristina Kirchner. Participó en la causa Vialidad —que terminó con la condena de la ex presidenta— y en Hotesur, donde la acusación alcanzó a Máximo Kirchner. Esa trayectoria lo convirtió en uno de los operadores judiciales más cuestionados por el kirchnerismo y más valorados por el macrismo. En junio, cuando Juan Bautista dejó la rectoría del Instituto Universitario de Seguridad de la Ciudad (IUSE) al asumir como ministro, Jorge Macri lo designó como su reemplazante. La silla del IUSE pasó de un hermano al otro. El decreto que cierra el círculo Este martes, Juan Bautista Mahiques firmó el Decreto 467/2026 que reforma el proceso de designación de jueces de la Corte Suprema. La norma elimina la etapa de impugnaciones y observaciones ciudadanas previas a la nominación formal y suprime los criterios de diversidad de género, especialidades jurídicas y procedencia regional que el decreto 222/2003 imponía al presidente al cubrir vacantes en el tribunal supremo. La reforma llega en el momento en que el Gobierno necesita cubrir al menos dos vacantes en la Corte y aún no ha definido los candidatos. Menos controles previos y menos criterios de representatividad: el decreto allana el camino para designaciones más rápidas y con menor margen de cuestionamiento público. El ministerio que diseña y controla ese proceso es el que lleva el apellido Mahiques. Los constitucionalistas que critican la norma señalan que la reforma no resuelve los verdaderos problemas de demora judicial —que radican en el Consejo de la Magistratura y en los pliegos que duermen en el Ejecutivo— sino que elimina instancias de transparencia que la comunidad jurídica había construido precisamente para evitar el tipo de concentración de poder que hoy describe la familia Mahiques.